Quejarse de la Renfe ha sido deporte nacional durante mucho tiempo. Pero amigos, desengañaros, nuestro servicio ferroviario es el auténtico paraíso. Al menos, esa es la sensación que se te queda recorrer miles de kilómetros en trenes de Europa del Este. ¿Os imagináis pagar por un trayecto nocturno y tener que dormir en el pasillo? ¿O comprobar que de repente han desenganchado la locomotora y ver que tu vagón se queda parado en la nada durante seis horas? Estas y otras anécdotas fueron la sal y pimienta de nuestro viaje y obligan a dedicarles un capítulo aparte.
31 Agosto 2010
Polonia: comunismo, Cracovia y gente rancia (Interrail, 3)
La segunda parada de nuestro viaje fue Polonia, un país con una gran variedad de sitios por descubrir, pero con un handicap: su gente es mayoritariamente rancia y, en general, no habla inglés. Es curioso, no obstante, pasar de la monstruosa Varsovia, una ciudad destruida por la II Guerra Mundial y rehecha al más puro estilo comunista, a la coqueta Cracovia, la Barcelona polaca. En sus alrededores, el campo de concentración de Auschwitz-Birkenau y las minas de sal, dos visitas que merecen la pena. Y en el norte queda Gdansk, que según muchos mochileros también tiene su encanto. Pero las 10 horas de tren de distancia nos quitaron la idea de visitarla. Aún así, tres días en el país que albergará la Eurocopa 2012 dieron para mucho.
25 Agosto 2010
Interrail: un viaje por Europa del Este
Este mes de agosto me he hecho un pedazo de viaje por Europa del Este. En realidad, no era un Interrail, porque calculé el precio de los trenes y no me salía rentable. Si hubiera sido menor de 26 años… pero ese tiempo ya pasó y los trenes por esta zona, en general, son baratos. Mi ruta fue: avión a Praga, de ahí tren nocturno a Varsovia, luego Cracovia (dos noches), tren nocturno a Budapest (un infierno, ya os contaré), y sin hacer noche fuimos directos a Belgrado (ahí los trenes se empiezan a poner jodidos).
De allí salimos a recorrernos Rumanía, que merece mucho la pena: primero, a Cluj-Napoca, donde alquilamos un coche para ir a los Maramures, las montañas que están al norte (muy bonitas y por descubrir); más tren para llegar a Sighisoara (lugar de nacimiento de Drácula) y más tarde Brasov. El periplo rumano acabó en Bucarest. Finalmente, tren nocturno a Estambul (duraba 18 horas pero tardó 25), desde donde cogimos (por poco) el avión de vuelta a Madrid. Muchos sitios, muchas anécdotas. Os animo a leerlas en los próximos días.
Podéis ver más fotos si sois mis amigos en Facebook.

11 Julio 2010
¡Somos campeones del mundo!
Con esta efusividad que veis hemos celebrado en EL PAÍS el gol de Iniesta que nos ha dado nuestro primer Mundial. Nunca pensé que diría esto, pero ¡somos campeones del mundo! (aunque algunos no se hayan enterado)
8 Julio 2010
¡Vamos a la final!
Así cantamos el gol de Puyol en la redacción de EL PAÍS. ¡Nunca pensé que viviría esto! Eso sí, trabajando. A ver cómo se da el domingo…
6 Julio 2010
¡Hasta los pulpos están de nuestro lado!
Ahora que está de moda el pulpo Paul y hemos comprobado que está de nuestra parte de cara a la semifinal contra Alemania, aprovecho para enseñaros cómo hay que asustar a un pulpo para el caso de que el tal Paul no se ponga de nuestro lado en la final contra Holanda (o Uruguay).
Paso uno: cómo asusta un pulpo uno de Aluche
Paso dos: cómo lo asustarían en Argentina
(Aunque bueno, no todo el mundo se lo toma con tanto humor…)
1 Julio 2010
El Orgullo Gay de Mariano Rajoy
Mariano Rajoy se suma al Orgullo Gay con este entrañable vídeo.
30 Junio 2010
¡Yo me niego!
Yo me niego a culpar a los trabajadores de todos los problemas de la sociedad capitalista.
Yo me niego a criminalizar a un colectivo que reivindica sus derechos legítimos.
Yo me niego a considerarme usuario o consumidor antes que compañero.
Yo me niego a minusvalorar a los sindicatos, único elemento con el que los trabajadores podemos ser fuertes.
Yo me niego a pensar que mi comodidad está por delante de los derechos laborales.
Yo me niego a hacer comparaciones entre los sueldos de unos y otros compañeros, como si todos tuviéramos que ganar 1.000 euros y el culpable fuera el que gana 2.000.
Yo me niego, en fin, a seguir con esta espiral en la que se nos recortan derechos casa semana, en la que no luchamos por lo nuestro, en la que no nos afiliamos, y sólo protestamos cuando una huelga nos molesta.
¿Qué fue de la solidaridad obrera?
P.D. Entrevista al portavoz del comité de huelga de Metro: “Somos conscientes del daño a los ciudadanos”
Artículo en Público: ¿De quién son rehenes los viajeros del Metro?
30 Junio 2010
Vibrando con España
Este martes me tocó trabajar durante el partido España-Portugal, así que tuve que ver el partido de una forma nueva: sin cerveza. Vibré con las jugadas de la selección, y sobre todo con el gol “del Barça” (Iniesta-Xavi-Villa). Y llegué tarde a casa (también influyó la huelga de Metro, sí). Aquí os dejo un vídeo en el que se me ve disfrutar en la redacción.







