Ventajas de viajar en tren

¿Cómo se coge un tren griego?

¿Cómo se coge un tren griego?

Los trayectos en tren son distintos. Otros medios de transporte ofrecen otras cosas -rapidez, potencia, tiempo-, el tren te da el viaje. Sentado cómodamente en el vagón, o tumbado en el camastro del compartimento nocturno, no hay preocupaciones por el estado de la carretera, ni problemas ante tormentas o nevadas, menos aún miedo por que el viento haga temblar la nave, sólo hay paisajes. Montañas y llanuras, rastrojos, árboles, y mar de fondo. Túneles y tejados, hojas secas y campos verdes, pasando uno a uno por la ventanilla, a velocidad constante. Tchis-tchis-tchis. Sonido cansino, relajante. Tchis-tchis-tchis. Y la cabeza se evade.

Porque importa llegar, pero también saber a dónde, y desde dónde. Se viaja entre dos puntos, y hay cosas en el medio, también gana de llegar, mas relajada por un estirar las piernas en el pasillo, una caminata hasta el servicio, una conversación agradable con un compañero de asiento interesante. Hay mujeres guapas a las que mirar largo rato, durmiendo distraidas o paseando gráciles, con vestidos de colores y sonrisas magnéticas. Hay personajes literarios en el vagón de al lado, un hombre vestido de negro que no deja de mirar al mismo punto, un gordo con camisa a cuadros llegado directamente desde Minesota, un niño frágil que viaja sólo.

Princesas con el pelo corto se enfrentan a villanos, ansiosos de tíckets puros, héroes montados en caballos de hierro persiguiendo a dragones de tiempo, cárceles de railes encerrando unos ojos, esos ojos que hace tanto te esperan, alegres, bajo las vías de todos los trayectos. Porque, al viajar en tren, el cuento va incluído en el precio del billete, y es la propia historia la que te transporta a países inventados, la que muta en paisajes todos los kilómetros y en puertas abiertas cada ventanilla.

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3 comentarios

Archivado bajo Hablando de Míguel, Viajes

3 Respuestas a “Ventajas de viajar en tren

  1. Cris

    Por algo los trenes han generado mucha más literatura (de la buena) que los aviones… (Y no creo que sea sólo por el hecho de que existan desde hace más tiempo).

  2. Pingback: El poso de 2008 « Locodelpelorojo

  3. Pingback: Trenes de Europa de Este: retrasos y aventuras (Interrail, 4) « Locodelpelorojo

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