Son las cinco y media de la tarde de un miércoles tontorrón. Al salir del trabajo, me ha llamado el sol de la tarde y me he quedado comiendo en un parque. Iba por las últimas páginas de Pantaleón y las visitadoras, de Mario Vargas Llosa. Con tal de no meterme en el metro -hacía un día tan de quedarse abrazados en el césped- he ido surcando las calles de esta ciudad de las zanjas en autobuses, sumido en las letras de Vargas Llosa. Cuando he llegado a casa, traía esa mezcla de ansiedad por terminar y gana de que nunca termine que sólo te dan las historias que de verdad te dejan algún poso. Pantaleón abandona Iquitos un poco después. Ya estoy deseando empezarme el próximo… ¿Qué tal La importancia de las cosas , de Marta Rivera de la Cruz?
Pantaleón, las visitadoras y el sol de los miércoles
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Archivado bajo Vida Cultureta


Yo estoy con Lituma en los andes, también de Vargas Llosa. No había leído nada suyo y me está gustando bastante. Con Lituma fue Premio Planeta
Pues ese no me lo he leído, pero sí que leí el de La fiesta del chivo y me encantó. La verdad es que este hombre escribe de una forma que me gustaq mucho.
Hola Baby!! Yo estoy esperando a “La importancia de las cosas” pero los de la casa del libro son unos tardones y no me envian el libro, mientras tanto ando sumergida en “los aires difíciles”.
Pues yo lo empecé ayer, y por ahora promete. ¿Sabes que seguramente entrevisto a Marta el miércoles que viene? ¿Alguna pregunta para ella?